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Sab18082018

Última actualización04:00:00 AM GMT


Este verano toca más explotación

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Después de sembrar toca recoger y eso es lo que ha hecho la patronal española, preparar el mercado laboral, con diversas reformas laborales, para poder despedir a decenas de miles de trabajadores con el fin de contratarlos de nuevo bajo condiciones mucho peores. Si a esto le sumamos el trabajo que todos los veranos surge a raíz de la campaña turística uno entiende los datos del paro.

Para muchos jóvenes, ya sean estudiantes o parados, el verano es una gran oportunidad para sacarse unas perras. Y ciertamente sólo sacaran eso, unas perras, a cambio de estar haciendo horas y horas detrás de una barra, limpiando habitaciones de un hotel o los baños de una discoteca.

Desde luego tendrán muchas horas extras, pero que se olviden de cobrarlas, eso no va a suceder. El Instituto Nacional de Estadística trata de contabilizar las horas extra, tanto pagadas como no pagadas. Esto es una tarea muy difícil, pues si no se pagan las horas extra es difícil contabilizaras. Es seguro que los datos del INE subestiman, y por bastante, las horas extra no pagadas y aún así, estas cifras son abrumadoras. Las horas extra han pasado de 5.979.300 en el primer trimestre del año a 6.239.000 en el segundo, de las cuales, se sabe con seguridad, que 3.350.500 no fueron pagadas, esto es, el 53,7% de las horas extra no se pagaron. Y posiblemente eso no sea más que la punta del iceberg.

Trabajar en verano es sinónimo de contrato temporal, trabajo a destajo y mal salario, todo ello agravado por el paro. Si no te gusta el sueldo o las condiciones laborales, no pasa nada, hay muchos detrás. Si no quieres hacer horas extra, si te quejas de las condiciones de trabajo, tampoco pasa nada, es lo que tienen las dos y últimas reformas laborares, el despido está muy barato.

Nada, nada, esto es un pesimismo infundado, es momento de la recuperación económica, por eso el paro ha bajado. Cierto, el paro bajó en julio, pero ¿a qué precio? Gracias a la temporalidad y la precariedad, esa es la razón de que el paro baje.

La última Encuesta de Población Activa (EPA) muestra que, mientras casi la totalidad de las ramas industriales y agrícolas han perdido trabajadores; es la hostelería quien más empleo ha creado, con mucha diferencia. La economía ha pasado de emplear el primer trimestre de 2016 unas 1.503.900 personas a dar trabajo a 1.644.700 en el segundo trimestre. Más de cien mil personas, si no fuese por esta cantidad ingente de camareros contratados de forma temporal, y a saber en qué condiciones, el paro no hubiera bajado en 83.993 personas, habría aumentado en 56807 personas.

De hecho, si se tiene en cuenta que se trata mayoritariamente de contratos temporales (el 65,79% de los nuevos contratos son temporales según el INE) y que estos se acabarán con el final del periodo vacacional, entonces, excluyendo estos contratos estacionales, el resultado del mes de julio es un aumento del número de parados.

No obstante no todo es sol y playa, los datos sí reflejan una mejora en algún sector industrial aislado, como la construcción (la cual, en sí, no es considerada como parte de la industria por la actual metodología burguesa, lo cual es un sin sentido) o la industria manufacturera, las cuales suman un incremento de 66.400 nuevos contratos. Pero que estos resultados no nos lleven a engaño, de los 20.900 empleados nuevos en la industria manufacturera 14.800 (el 70,81%) tienen contratos de menos de un año. Se han contratado a 32.300 personas con contratos temporales, esto es, se han despedido a 11.400 personas que tenían un contrato indefinido en la industria manufacturera, es decir, se han destruido 11.400 puestos de trabajo que estaban relativamente protegidos y en buenas condiciones. Otro tanto sucede en la construcción, se emplean a trabajadores únicamente si es en condiciones precarias y a costa de que despedir a otros en mejores condiciones laborales.

El plan de Garantía Juvenil impuesto por la UE, los contratos de prácticas, la FP dual... Desde el comienzo de la crisis los gobiernos, controlados por la patronal, nos han aplicado diversas medidas con la única finalidad de abaratar la mano de obra joven, de seguir viviendo a costa de nuestro sudor. ¿Pero qué alternativa le queda a la juventud? La Unión Europea y los monopolios a los que sirve están desmantelando buena parte de la industria dejando como única opción trabajos precarios, en los cuales el despido es una amenaza constante y los contratos no suelen durar más de un año. Los jóvenes somos carnaza para la patronal, sobre todo ahora en verano.

Sin embargo, en la prensa, en los telediarios, no se repite más que el mismo mensaje, estamos en la senda de la recuperación económica. ¿La recuperación económica consiste en trabajar más por un salario menor, se basa en empeorar las condiciones laborales? ¿La solución a la crisis es convertir el Estado español en un país de camareros? Tristemente así es, esa es la salida capitalista de la crisis la cual, a todas luces, no nos conviene.


Todos los datos provienen del Instituto Nacional de Estadistica, pertenecen al primer y segundo trimestre del año 2016.

http://www.ine.es/inebmenu/indice.htm 

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