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Sab10042021

Última actualización09:36:03 AM GMT


Los esclavos de la moda que no son esclavos de la moda

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Las modas que tradicionalmente ha tenido la juventud para nada son casual sino que es el propio sistema capitalista el que se lucra gracias a estas tendencias que difunde con sus potentes medios de agitación y propaganda. Hoy por hoy podría ser un ejemplo la moda "hipster" pero ni mucho menos es la única que ha habido a lo largo del tiempo siendo de especial importancia el "movimiento hippie" a mediados de los 60.

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Los orígenes de las modas promocionadas por el sistema: los "hippies"

Mitad de los años 60, EEUU está embarcado en la tremendamente impopular Guerra de Vietnam, la crisis de los misiles en Cuba había sido 3 años atrás y aún perduraba la tensión de un conflicto armado con la Unión Soviética. En este contexto surge un movimiento caracterizado por una supuesta alternatividad al sistema vigente en Estados Unidos, algo que, si bien en sus inicios si que tuvo un cierto contenido político (que no por ello revolucionario) enseguida perdió su carácter anticapitalista y pasó a ser un instrumento al servicio del propio capital, lo que provocará un gran número de críticas dentro de la propia cultura. No pensemos que esta disolución cual azucarillo en un café caliente es algo casual y es que si analizamos la propia composición de clase de este movimiento vemos que para nada está compuesto por gente realmente perjudicada por el capitalismo, en su mayoría los "hippies" fueron hijos de pequeños (y no tan pequeños) empresarios americanos, con un gran nivel cultural y una capacidad adquisitiva muy elevada que les permitía llevar ese tren de vida basado fundamentalmente en las drogas y en pasar grandes temporadas sin la preocupación de obtener ingresos, algo que evidentemente una familia de la clase trabajadora que todos los meses tiene que hacer cábalas para llegar a fin de mes no se lo puede permitir. Los primeros hippies provenían de los ambientes alternativos e intelectuales de las universidades, compartiendo muchas cosas con la "generación beat", caracterizada por su composición de jóvenes estudiantes con gran capacidad económica y que marcarán una época en la literatura con su discurso cínico y de los que escritores como Jack Kerouac, Allen Ginsberg o Will S. Burroughs serán sus máximos exponentes.

De lo "hippie" a lo "hipster", un camino no tan complicado

La comparación entre los hipsters y los hippies no es casual teniendo en cuenta que es la propia palabra hipster de la que deriva la palabra hippie y de que los hábitos no son muy diferentes. Siguen apostando por vestir de una manera llamativa, no tanto por los colorines sino por la propia costura de la ropa con pantalones muy estrechos y cortos y camisetas cortadas de tirantes aunque las cosas que más les identifican son, por norma general, largas barbas y gafas de pasta cuanto más "retro" mejor.

Probablemente una de las diferencias entre los antiguos hippies y estos nuevos hipsters es que hoy en día este movimiento no tiene ningún tipo de carácter político, con una fuerte vinculación al posmodernismo imperante hoy en día y con muy poco interés por la situación real de los trabajadores, algo entendible atendiendo a su composición mayoritaria dentro de los círculos intelectuales universitarios, lo cual no quita que haya hipsters en otras zonas y se muevan en otros sectores ya que no es una moda excesivamente cara en un principio y no tiene un carácter cultural tan marcado como pueden ser los "gafapasta", los cuales podrían ser considerados una vertiente hipster con un excesivo afán por criticar a todo aquel que no haya visto todas las películas de directores independientes balcánicos en versión original, siendo en realidad una cultura basada en la pose y en el aparentar ser alguien superior, lo cual es una moral propia de la burguesía.

La moda de estar al margen de la moda

A pesar de lo paradójico de esta expresión podemos comprobar que es totalmente cierta, todas estas corrientes modernas que van surgiendo y que acaban siendo engullidas por el aparato propagandístico del sistema nacen primeramente como una corriente cultural vanguardista al margen de las modas por las que se rigen la mayoría. Hoy en día los "modernos" leen a los "beat" y quedan impregnados de sus ideas basadas en un gran nihilismo, con conciencia totalmente individualista y buscando el hedonismo sin importar las consecuencias ya que tienen ingresos de sobra. La música que escuchan es fundamentalmente "indie-rock" caracterizado por una cierta independencia de las grandes discográficas y con un nivel cultural musical muy alto pero no por ello "independientes" de las grandes cadenas musicales que les aúpan en sus Top-100 y llenan los conciertos de sus grupos más famosos allá donde vayan. También en los últimos años se ha puesto de moda otra corriente entre los hipsters, que prácticamente hoy en día se ha hecho mayoritaria, y se caracteriza por escuchar música electrónica de los estilos más vanguardistas posibles, estos reniegan de la música electrónica mayoritaria como puede ser el house o el techno y pasan a escuchar dubstep, drum & bass o electro viniendo muchos de otras culturas minoritarias y que poco o nada tienen que ver con estos estilos como el post-punk, el rock o el heavy metal (como es el caso de Skrillex) o de nuevas corrientes del Hip-Hop con una mayor importancia en la música y menos en las letras (Dremen, Foreign Beggars...).

Evidentemente gente como Skrillex ha durado más bien poco en el anonimato y a pesar de tener una música que se aleja mucho de lo que se ha escuchado tradicionalmente ha conseguido un número enorme de adeptos y hoy por hoy es uno de los DJs más escuchados en todo el mundo y sale de cabeza de cartel de los más prestigiosos festivales de música electrónica. Ésto ha provocado, al igual que entre algunos hippies en los 60, una gran crítica y un cierto repudio a lo que esta corriente más "mainstream" del dubstep representa porque lo escucha la masa de gente normal, algo que en su orgullo independiente les hiere mucho. Pero, siendo sinceros, no es culpa de Skrillex que se le de una gran difusión en los medios sino que evidentemente el sistema trata de apropiarse de toda moda que surja por alternativa que sea y atraerla hacia los intereses. Si no... ¿Por qué venderían camisetas del Ché en H&M?


Cristian Ferrer es miembro del Comité de Redacción de Tinta Roja.

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