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Sab21102017

Última actualización04:16:00 PM GMT


Sobre la ocupación y victoria en la Escuela de Ingeniería, entrevistamos a Albert Albamonte

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encierro entrevista

Hoy en Tinta Roja entrevistamos a Albert Albamonte, militante de la Juventud Comunista y también del Front d'Estudiants de la Escuela de Ingeniería de Barcelona Este (EEBE). La semana pasada estuvo con otros tantos compañeros y compañeras ocupando una planta entera de su escuela exigiendo al rector el cumplimiento de las reivindicaciones que los estudiantes llevan tiempo planteando. Han estado 8 días encerrados y ha atendido parte de la entrevista desde allí:

TR: ¡Buenas Albert! Antes de nada, para poner al lector en situación, cuéntanos dónde has estado y con quién, y cómo decidisteis iniciar un encierro.

Albert: Estamos en la EEBE, una Escuela nueva de la UPC, que se inauguró el pasado septiembre y donde se ha traslado a los estudiantes de la facultad de la Escuela Industrial (EUETIB) y algunos grados de ETSEIB, situada en la diagonal.

Los estudiantes éramos conscientes de todas las problemáticas que había en la universidad y veíamos que ni la dirección del centro ni la UPC daba respuesta a los problemas que teníamos. Hubo una asamblea de facultad y el Frente de Estudiantes llevó una propuesta para empezar a luchar, se decidió hacer una concentración en el Hall con una ocupación de un día que al final ha acabado siendo indefinida.

Es importante tener en cuenta que antes de la ocupación, desde el Frente de Estudiantes ya habíamos organizado varias protestas en mi facultad debido a los problemas que ha generado este traslado. Luchamos mediante vías institucionales en la Junta Escuela, e hicimos una protesta donde casi todos los estudiantes aparcaron las bicis dentro del recinto para reclamar un aparcamiento dentro, cosa que ya se consiguió. En este último cuatrimestre se hicieron dos concentraciones, la última de las cuales ha acabado con esta ocupación de la planta 10, planta donde se sitúan los despachos del equipo directivo.

TR: Hasta hace bien poco, la tónica general del sindicalismo estudiantil era aparecer sólo en las huelgas, pero vosotros y otras tantas luchas del Frente de Estudiantes estáis demostrando que el sindicalismo es también una lucha diaria. ¿Qué estáis reivindicando en la Escuela de Ingeniería?

Albert: La verdad es que la lista de reivindicaciones que tenemos en la facultad es interminable. Pero nosotros hemos decidido luchar primeramente por las más necesarias, las que afectan más al estudiantado.

Pedimos una ampliación del horario de biblioteca, ya que solo abre tres fines de semana por cuatrimestre y en época de exámenes no se hace ampliación de horario. Tal cosa nos obliga a desplazarnos a la biblioteca de Campus Nord, a más de una hora de nuestra facultad la cual está saturada. También estamos reivindicando que el servicio de reprografía solo abre de 10 a 17:30 imposibilitando al estudiantado imprimir en horas donde la Universidad está a pleno funcionamiento.

Por último y desde nuestro punto de vista, el elemento más importante es la pérdida de 42.000€ en becas que teníamos antes del traslado. Las becas movilidad (18.000€) para todos aquellos estudiantes que se iban de Erasmus y que se traducía en una beca de entre 80 a 120 euros al mes que ayudaban a pagar al estudiante el alquiler, el transporte, los libros u otras necesidades. Por otro lado teníamos las becas "finestreta" (25.000€) que recibían los estudiantes que quedaban excluidos del sistema de becas general o que durante el curso tenían algún problema como quedarse sin trabajo y no podían pagarse la universidad.

TR: Tras 8 días de encierro, el rector aceptó reunirse con vosotros el pasado jueves. ¿cómo fue la reunión? ¿qué habéis conseguido finalmente, y con qué garantías?

Albert: Sí, el pasado jueves nos reunimos con el rector, y el viernes con el director de la facultad. Con el rector fue una reunión bastante productiva y nos hizo saber que muchas de las problemáticas no eran de la UPC, sino eran producidas por una mala gestión de la dirección del centro. Después de unas 2 horas hablando con él concluimos con varios acuerdos, los cuales le pedimos tener por escrito.

Conseguimos que las becas finestreta que teníamos antes del traslado se sustituyeran por unas ayudas por causas sobrevenidas. Nos prometió que todo aquel estudiante que cumpliera con los requisitos no se quedaría sin la ayuda, pasando de un presupuesto de 15.000 a uno de 50.000 ampliable en caso de que fuera necesario. Por otro lado respecto al tema de reprografía se elaboró un informe y se verá si Canon está incumpliendo el contrato, en caso de que sea así se obligará a que lo cumpla o se denunciará. Por último nos dijo que presionaría al director para que se habilitara un aula de estudio para cubrir la ampliación de horario de biblioteca que pedíamos y hablaría con el director de las becas movilidad. A pesar de todas estas victorias decidimos no desocupar hasta tenerlo por escrito, cosa que nos llegó el viernes por la mañana.

La reunión con el director fue un poco más tensa, su propuesta fue que en el momento en que hiciéramos efectiva la desocupación de la planta 10, todos los estudiantes recibirán un mail diciendo que cada día hasta el 24 de junio (incluido festivos) se habilitaría un aula de estudio y una sala de ordenadores. Respecto a las becas movilidad se dijo que en los presupuestos no estaban incluidos, así que decidimos presionar en la comisión económica, donde tenemos dos estudiantes del frente, para que se incluyeran en los presupuestos.

TR: ¿Cómo fue estar encerrados indefinidamente en la universidad? ¿Cómo gestionasteis la ocupación?

Albert: La gestión de la ocupación fue bastante buena. Durante el día se habitaba la zona como aula de estudio y los estudiantes venían a estudiar para los exámenes finales. Por las noches continuaba habilitada el aula de estudio aunque se habilitaban otras zonas para dormir, cenar y hacer la asamblea para decidir las acciones que se harían al día siguiente.

En la planta 10 teníamos de todo, cosa que nos facilitó la estancia durante los 8 días. Teníamos dos cafeteras, microondas, un carro de la compra con comida y hasta un hornillo de gas para poder cocinar.

Los días que desde mi punto de vista fueron más difíciles fueron los del fin de semana. No podíamos salir de la universidad porque el recinto estaba cerrado, así que compañeros y compañeras desde fuera nos tenían que traer comida y cosas básicas y pasárnoslo por encima de la valla. En ese momento se ve la solidaridad que se tiene dentro de organizaciones como el Frente de Estudiantes y los CJC donde gente se recorría 45 minutos de metro o bus de ida más la vuelta solo para traernos comida.

TR: De cara a que otros estudiantes tomen ejemplo de vuestra lucha, ¿qué destacarías del proceso de reivindicaciones, formas de lucha que hayáis usado, decisión de las acciones...? ¿Y qué has aprendido tú, como sindicalista y como comunista?

Albert: Desde mi punto de vista lo primordial en esta lucha ha sido el ir poco a poco concienciando al alumnado. No fue una acción sin legitimidad desde mi punto de vista. Primero se habló con el director para solucionar las cosas, al no obtener respuesta hablamos con otras personas del equipo directivo, al no tener tampoco una respuesta a nuestras problemáticas decidimos hacer una concentración y, al continuar sin solucionar nada, decidimos hacer otra concentración con una ocupación final. Eso generó que el alumnado estuviera enterado y concienciado de las problemáticas y desde mi punto de vista por eso recibimos el apoyo, cosa que legitimizó la ocupación.

Un claro ejemplo es que cuando el rector nos respondió para hacer una reunión con él, empezamos a hacer una recogida de firmas para mostrar que los estudiantes eran conscientes de las problemáticas y nos apoyaban en la ocupación. En dos mañanas conseguimos unas 950 firmas, y muchos de los estudiantes se acercaban a firmar sin que los paráramos. Ya sabían por qué estábamos allí y ellos se acercaban a nosotros.

La verdad es que tras tantos días de encierro aprendes muchas cosas. Gestionar las emociones es algo muy importante, sobre todo cuando hay malas noticias o ves que no se están obteniendo los resultados esperados, en ese momento hay que sacar fuerzas de debajo las piedras para poder continuar esperando que mañana tendrás una respuesta del rector o de los medios de comunicación.

Aprendes a convivir con tus compañeros del sindicato, a hacer una división de tareas en función de los exámenes que tenga cada uno ese día o esa semana. Pero lo que aprendimos y comprobamos es que si se hacen las cosas bien se pueden cambiar las cosas y conseguir mejoras significantes para el alumnado.

Una de las mayores problemáticas en este tipo de lucha es la económica, todos nosotros aportamos dinero para la comida y las necesidades básicas, cosa que iba mermando nuestros bolsillos. Por eso decidimos empezar a vender desayunos en el hall, cosa que fue parada por la dirección al segundo día.

TR: Para tener una visión más completa de tu participación en esta lucha, coméntanos cuál ha sido la posición y la participación desde la Juventud Comunista en el tema.

Albert: En la sección sindical del frente de estudiantes de mi universidad somos 22, de los cuales 3 somos de la Juventud Comunista y participamos activamente en el mismo. El resto de camaradas nos dieron un gran apoyo, trayéndonos cafeteras, comida y viniendo a mostrar su apoyo al encierro para demostrarnos que no estábamos solos.

Mi colectivo decidió hacer también una reunión en la planta 10 que ocupamos para darnos soporte de forma simbólica. No solo se nos apoyó, también nos aconsejaron, ya que en mi colectivo hay personas con mucha experiencia en el movimiento estudiantil, consejos que luego nos sirvieron mucho para poder conseguir las victorias.

TR: Albert, te preguntaríamos decenas de detalles sobre el proceso de debate y de lucha, pero se nos haría demasiado larga la entrevista; habremos de dejar que los estudiantes que nos lean vivan su propia experiencia de lucha. Desde aquí los animamos, ya habéis demostrado que con perseverancia y organización todo se puede conseguir. Muchas gracias por atendernos, especialmente en plena ocupación y en época de exámenes finales. ¡Mucha suerte y gracias por este ejemplo de lucha y de victoria!

Albert: ¡Muchas gracias y hasta la victoria siempre!

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