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Dom15072018

Última actualización04:00:00 AM GMT


Nos llaman Millenials, nos toman por gilipollas

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millennials

Todo el mundo habla de los millenials, ni siquiera se ponen de acuerdo con qué generación es la millenial y en cada artículo y en cada boca se oyen cosas distintas. Que si hiperconectados a Internet y a las redes sociales, que si frustrados, que si engreídos, que si demasiado preparados para la miseria laboral, que si nihilistas, que si activistas sociales, que si inestables, que si demasiado ambiciosos, que si tecnología, que si emprendedores, que si idealistas, maleducados, individualistas, lloricas, bla, bla, bla. Pues verán, los millenials somos algunas de esas cosas y muchas más, y vuestras etiquetas modernas para justificar que vivamos en la precariedad y en la ansiedad, nos las pasamos por el forro del milenio.

De buenas a primeras, cabría decir que no se puede encerrar a generaciones enteras en una palabra y menos en un concepto que es tan ambiguo que incluye caracterísitcas contradictorias. La realidad es que la juventud de nuestros días, desde los nacidos a finales de los 80, hasta los actuales adolescentes nacidos en 2000, pasando por la generación de los 90, somos un colectivo complejo. Menos mal que tenemos herramientas que nos permiten identificar todas las tonterías de la sociología posmoderna y ver los problemas reales, radicales, en la base de la ansiedad, el desengaño y la rabia de nuestras generaciones.

Las causas de los problemas de la generación millenial

Todos los community manager, los modernos que se creen sociólogos y también bloggeras y otras personas que creen tener cosas interesantes que decir, se han espabilado en escribir sobre los millenial, y en decirnos cómo somos, qué queremos y cómo hemos de comportarnos. Para muestra, la bilis desclasada de esta reportera de la progresista LaSexta. Aciertan en muchas descripciones, claro, pero falsean las causas, y falsean por tanto las soluciones que proponen. Evidentemente, aunque atravesada de brillantes felicidades, la vida de la juventud hoy en día no es la mejor que podríamos soñar. ¿Y de quién es la culpa? El sociólogo-periodista posmoderno dice que es tuya y mía, porque nos creemos demasiado importantes; porque nos pensamos que como hemos estudiado un ciclo o una carrera hemos de tener un trabajo digno; porque estamos tan deshumanizados que tiramos nuestra vida al cubo de basura llamado Internet; porque somos tan inseguros y engreídos que, si no somos felices, nos coge ansiedad; porque somos inestables y fugaces, emigramos por gusto, somos individualistas; porque creíamos que viviríamos mejor y nos hemos frustrado.

Pues bueno, obviamente todo lo enumerado son problemas reales, pero: ¿de quién es culpa que miles de jóvenes vivamos con trabajos absolutamente precarios, temporales y en los que no se respetan los derechos colectivos, teniendo o no teniendo estudios superiores? ¿Quién ha montado esta sociedad en la que el ocio, la cultura y nuestros propios barrios enteros no ofrecen nada a la juventud, mientras mediante una pantalla tenemos acceso a absolutamente todo? ¿Quién nos ha educado en una época de bonanza económica vendiéndonos un estado del bienestar eterno? ¿Quién nos ha vendido los ideales de superación personal hacia el éxito y la riqueza? ¿Quién nos ha intentado inculcar la devoción al dinero y a la posesión? ¿Quién nos exige estudiar, trabajar, relacionarnos con nuestra familia, tener pareja, casarnos, tener hijos, ascender en el trabajo y nos introduce una vida pautada en la cabeza desde pequeñas? ¿Qué nos produce la ansiedad crónica de nuestras generaciones sino todos estos cánones impuestos? ¿De quién es culpa que tengamos relaciones tóxicas, que nuestras expectativas no se cumplan, que no podamos estudiar lo que queremos, o trabajar donde nos motiva? ¿Quién nos ha vendido una herramientas políticas absolutamente podridas mientras el Mundo entero se pudre de guerra, explotación y miseria a nuestro alrededor?

No es soberbia, es conciencia crítica

No es que nos creamos dioses y pensemos que lo que tenemos es insuficiente para nuestras almas geniales fuera de lo normal. Es que somos personas, estudiantes, camareros, dependientas, ingenieras y todo tipo de trabajadores que tenemos un mínimo de conciencia crítica, que vemos quién embolsa las riquezas de nuestro país y quién sólo sobrevive, que vemos un mundo con unas capacidades tecnológicas avanzadísimas cuyos habitantes agonizamos en las calles abarrotadas en el umbral de la pobreza.

El problema es considerarse uno tan genial y superior que no quiera aceptar un trabajo manual: eso es clasismo. Pero exigir nuestros derechos es dignidad. El problema es abandonarse al mundo virtual y dejar al mundo físico reproduciendo su miseria: eso es irresponsabilidad. Pero utilizar las tecnologías de la comunicación es una nueva forma de relacionarse recién aparecida. El problema es que nuestros objetivos sean la fama, la riqueza y el éxito individual y, fracasando, nos frustremos: esos valores son irreales, están vacíos, no los queremos. Pero poder escoger nuestras vidas sin cánones, moldes y en armonía con el bienestar colectivo, debería ser derecho universal.

¿Problema generacional o problema endémico del capitalismo?

No se trata, entonces, de un problema generacional, se trata de las distintas formas en que la estructura social -con sus relaciones económicas, sus intereses, su marketing, sus medios de masas- hace girar nuestras vidas diarias. En la fórmula del capitalismo no entra la felicidad de sus jóvenes, sólo hay ventas, dividendos, politiqueos, mejoras irrisorias para el pueblo y lujo para unos pocos. Al resto, os llamamos millenials, os decimos que estáis flipaos y os bombardeamos con que os conforméis con trabajos precarios, vidas inestables, pisos en ruinas, ahorro y pobreza cultural.

Ah, por cierto, a la vez que nos analizan como hemos explicado, también nos atribuyen sentido del individualismo, emprendedurismo, ambición... ¿Será para mantener la ilusión en las millenials de que si se esfuerzan mucho y son mejores que nadie, lograrán esos sueños que alguien les ha vendido?

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