Entrevista a Álvaro Calle responsable de MOS de los CJC

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Hoy tenemos la oportunidad de hablar con Álvaro Calle, elegido Responsable de Movimiento Obrero y Sindical tras el IX Congreso de la Juventud Comunista. Con él compartimos impresiones sobre la actualidad de los jóvenes que buscan curro, los tipos de contratos que nos encontramos…

La situación de la juventud de extracción obrera y popular no puede ser más desalentadora. Nos encontramos con unos datos de paro juvenil en el último año demoledores, con cifras superando más de un millón doscientos mil parados. El trabajo de los jóvenes está mal remunerado, con unas condiciones laborales cada vez más lamentables. Por otro lado vemos como cada vez más jóvenes tienen que emigrar al extranjero en busca del trabajo que aquí les niegan…Los jóvenes somos las mayores victimas de todas las reformas y contrarreformas laborales que aplican los partidos de un color y de otro.

Se encuentra con contratos que básicamente quieren mano de obra a coste cero para los empresarios, ya sea trabajando gratis o con un sueldo que asume el Estado. Hay dos contratos “estrella” por así decirlo que son de los que se valen en mayor porcentaje los empresarios. Por un lado el contrato de formación para aquellos jóvenes que no tienen un título de formación profesional o certificado de profesionalidad, que se ven inmersos en él con la excusa de que obtendrán ese título compaginando los estudios y las prácticas. Por otro lado nos encontramos los contratos en prácticas, destinados a jóvenes que estén "en posesión de título universitario o de formación profesional de grado medio o superior o títulos oficialmente reconocidos como equivalentes". Jóvenes que siempre bajo el criterio de los empresarios, necesitan más experiencia de acorde a su titulación, con el objetivo de encontrar posteriormente un puesto de trabajo relacionado con su titulación.

El Plan de Garantía Juvenil ha venido siendo analizado por los CJC desde antes de su implantación. Podríamos resumirlo en un Plan que se marca como objetivo “garantizar que todos los jóvenes menores de 25 años reciban una ‘buena’ oferta de empleo, educación continua, formación de aprendiz o periodo de prácticas en un plazo de cuatro meses tras acabar la educación formal o quedar desempleados”. La inscripción en el Plan será voluntaria y entre todos los inscritos las instituciones harán una selección priorizando a los que nunca hayan trabajado o hayan trabajado menos de 120 días, no tengan el título de Secundaria y tengan mayor edad. A los jóvenes aceptados se les atenderá –supuestamente– en un plazo de 4 meses para ofrecerles una oferta de trabajo, un curso de formación, un nuevo ciclo de formación profesional, unas prácticas con contrato de formación y aprendizaje, unas prácticas no laborales o asesoría para emprender un negocio. Para las tareas de inserción, las Empresas de Trabajo Temporal (ETT) podrán actuar como agencia de colocación. Esto lo que hace es flexibilizar y ahondar aún más la explotación de la juventud obrera mediante distintos contratos de formación.

Podríamos hablar de dos vías de lucha, por un lado la lucha judicial, y por otro lado tendríamos la lucha “a las puertas de la empresa”, es decir, la lucha diaria que tendrán que llevar los trabajadores para tumbar el Expediente de Regulación de Empleo. En mi opinión, y viendo el desarrollo de las luchas obreras que he conocido por participar en ellas apoyando a los trabajadores o de otras que he podido conocer que se han dado en otros puntos del país, contra este u otro tipo de medidas es muy importante la visibilización del conflicto en primer lugar, el recabar el apoyo social, unir sus fuerzas con otros colectivos en lucha, llevar a cabo una lucha constante, y sobre todo la unión de todos los trabajadores demostrando al empresario que  estamos todos a una. El papel que tiene que jugar  la asamblea de trabajadores como máximo órgano decisorio también debe ser tenido muy en cuenta y ser un pilar fundamental de la lucha.

En el sistema capitalista rotundamente NO. Y no sólo no veremos mejorar los de la juventud trabajadora, sino los derechos de la clase obrera en general. Vemos como cada día los derechos de los trabajadores son recortados, los salarios descienden, se ataca a los sindicatos y a la negociación colectiva… estos son algunos de los muchos ejemplos que nos demuestran que bajo el capitalismo a los trabajadores sólo les espera más explotación y miseria.

No puedo terminar la entrevista sin animar a luchar y organizarse en sus centros de trabajo a todos los trabajadores. Creo firmemente que la sindicación como herramienta que tienen los trabajadores no puede dejar de ser utilizada. Es imprescindible que cada fábrica, cada centro de trabajo sea un bastión obrero donde la unidad obrera esté por encima de siglas sindicales. Donde todos los trabajadores vayan a una en la consecución de sus  derechos laborales, obligando a los empresarios a concederlos ante la fuerza de la clase trabajadora unida.

Unidos sólo podemos vencer.

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